Primer plano / Mariano Dossena

EL GUSTO POR LAS PALABRAS Y LAS BUENAS HISTORIAS

Un director que crece en la escena independiente

Por Carlos Pacheco  | LA NACION

Acaba de cumplir 37 años y de reponer, en el Centro Cultural de la Cooperación,Espectros, de Henrik Ibsen. Y estos datos no pueden estar aislados; desde hace casi tres décadas Mariano Dossena viene formándose en el mundo del teatro y, en su producción como director, los clásicos empiezan a resultar moneda corriente. Es que ha aprendido muy bien a valorar las buenas historias y también las palabras. Uno de los maestros que más se lo enseñó fue Juan Carlos Gené, a quien recuerda en estos días con emoción y mucha nostalgia. “Saber que ya no está más es muy fuerte”, dice.Se ligó a la actividad teatral en la escuela primaria, en Haedo, casi sin saber de qué se trataba. Pero había que elegir un taller como materia extra curricular y optó por eso. “Y a partir de ahí descubrí mi profesión, mi vida.” En la adolescencia se formó junto a Antonio Célico y Diego Casabat en El Baldío. “Fue un momento de mucho aprendizaje y de aprendizaje de vida. Fue muy importante en esa etapa descubrir el teatro de grupo, la posibilidad de crear en conjunto.”Después llegaron docentes como Gené, Rubén Szuchmacher y Luciano Suardi. Y comenzó el interés por la dirección. La primera producción fue compartida con Silvana Correa – Bardo-, ambos actuando y dirigiendo una propuesta que combinaba textos de Lorca, Pessoa y Girondo. Hasta que se largó solo y montó Espacio escondido, de Paul Auster.

Empezó de a poco a deleitarse con los clásicos y así llevó a escena El tiempo y los Conway, de J.B. Priestley; Los invertidos, de José González Castillo; y el último, Espectros , de Ibsen. “Me interesan estas obras – explica el actor y director- porque tienen una estructura muy fuerte. Son textos muy sólidos para poder apoyarse en el trabajo de dirección. Y me interesa contar historias. Me gusta contar algo que transcurra y que eso pueda dejar algo. Y sobre todo rescatar la palabra, lo que se dice. Claro que también esos materiales tienen que producirme emoción, porque de lo contrario no me dan ganas de meterme en un proyecto.”

Mariano Dossena cuenta que son los autores los que le despiertan su fantasía. Y le extraña que en estos tiempos la figura del autor se vaya desdibujando. “Ahora aparecen muchas obras con dramaturgia de actor o donde lo fundamental es la situación -dice-. Como nuevos lenguajes me resultan bien interesantes, pero me parece que faltan autores solos, concretos, que no estén ligados a la dirección de sus piezas. Es como si esa estirpe de autores como Strindberg, Ibsen, Tennessee Williams, hubiera desaparecido.”

-Pero vos no te resignás y vas en busca de ellos.

-Es que me gustan las estructuras clásicas y trabajar con elencos numerosos, también volver a ciertos materiales que, por alguna razón, se han dejado de hacer. Me interesa meterme en esos huecos. Nunca había trabajado Ibsen y quise hacerlo. De Espectros me impactó la temática, su estructura impecable. No tiene nada de más, ni nada de menos. Me conmovió ese hijo que viene a la casa de su madre buscando su identidad. No sabe quien es y, a partir de todo lo que descubre, empieza a entender lo que ha ido pasando durante su ausencia. Asoma la verdad y ella es sanadora, liberadora. En ese sentido la pieza posee un costado muy espiritual.

-Tu próximo proyecto, El otro Judas , de Abelardo Castillo, te plantea un nuevo desafío y es, además, un texto poco representado.

-Es que tiene una cuestión poética con la palabra que me resulta sumamente interesante. Me gusta llevar la poesía al teatro y eso es algo que poco se ve en la escena independiente. El otro Judas es una tragedia de un autor argentino y es un campo poco desarrollado. Quizá por mi formación religiosa en la escuela es que la figura del traidor me inquieta mucho. En esta pieza hay una humanización de esa traición y me parece muy interesante. Hay algo muy complejo en ese Judas, hay mucha contradicción.

Aún no ha comenzado los ensayos de esta pieza que se estrenará también en el Centro Cultural de la Cooperación. “Hay que pensar bien los equipos de trabajo, una mezcla de buenas personas y buenos actores.”

PARA SABER DE ÉL

Formado con Gené, Suardi y Szuchmacher, entre otros maestros, Mariano Dossena ha dirigido Bardo, El tiempo y los Conway, La música, Espacio escondido, Nadie plancha como yo, Los invertidos, Espectros.

En cine se destacó en Temporal, de Carlos Orgambide.

En televisión participó de ciclos como Casi ángeles, Padre coraje, Como vos y yo, Chiquititas.

DIXIT

“Faltan autores solos, concretos, que no estén ligados a la dirección de sus piezas”

MARIANO DOSSENA 
Director de Espectros .

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