foto-la-musica-4-liviana.jpgPor qué se llama La música esta obra de Marguerite Duras? Me pregunté, antes y después de ver la obra. Parece que mi percepción quedó corta pero gracias a los entendidos, me ilumino: la música es la de la palabra hablada. Ahí empieza a gustarme más la obra, con retroactividad. Texto implícito, silencios y tonos de voces son la música de la música, valga la redundancia.Una pequeña sala del Centro Cultural de la Cooperación se ambienta de época. Una iluminación austera y precisa indica dónde está el teléfono, por donde dos protagonistas no presentes se harán carne; donde están los sillones del hotel en el que habitan los personajes esta noche de reencuentro, una vieja televisión y sus historias y sus recuerdos. Todo, a través de la iluminación.
El audio, en cambio, va marcando las horas con unas campanadas no regulares. Pasan de las 22 a las 2 de la mañana y más. Una voz afrancesada indica los llamados que los personajes van recibiendo en el tiempo.

Pausas y silencios van marcando la obra.
Es la historia de una pareja que se reencuentra a concretar su divorcio, dos años después de haberse separado. Ambos podrían haber elegido no ir pero se hacen presentes. El lugar de encuentro es un hotel de Evreux, Francia, el último lugar antes de su separación. Allí aún quedan recuerdos y sufrimientos. De a poco, la trama va desenredando el amor desesperado que aún se siente entre ellos.

La historia que Marguerite Duras comenzó a escribir en 1964 para una serie de televisión inglesa llamada “Love Stories” se convirtió, un año después, en una obra de teatro que devino en clásico. Sigue teniendo una actualidad universal, por más que en este caso el director Mariano Dossena haya adaptado los textos para la versión local. Es el dilema del amor insatisfecho y su desvanecimiento. De lo que sucede cuando se acude a un tercero para sentir la emoción del primer encuentro y cómo eso repercute en la relación. Es la ira que genera saber que el otro, está siendo infiel, más allá de que uno mismo ya lo sea. Es la desesperación puesta en escena.

La puesta en escena es breve, dura menos de una hora. Las actuaciones también austeras, de eso se trata la primera parte de la obra. En la segunda parte, en la que el amor se hace desesperado, los actores Alejandro Falchini (como Michell Nollet) y Victoria Arderius (como Anne Marie Roche) saben llevar esta música a su máxima expresión.

Anuncios